Click acá para ir directamente al contenido

Martes 9 de febrero de 2016

VIAJAR | La vuelta al mundo el día de San Valentín

Ciudades que fueron testigo de amores desgraciados o con final feliz, estatuas y monumentos levantados por amor también forman parte de la fiebre del día de los enamorados.

(Fuente: CondeNást Traveler).- En Estados Unidos, se envían cartas de amor y en Gran Bretaña se meten en la cocina para hacer dulces, aunque algunas mujeres prefieren madrugar para cumplir con la tradición de esperar en su ventana al primer hombre que pase, ya que dicen que será él quien se case con ellas ese año. Hay tantos ritos y costumbres para celebrar esta efeméride que, aunque no tengan mucho sentido, ni funcionen en un 99% de los casos, sirven como alimento a la gran fiesta del amor.

Ciudades que fueron testigo de amores desgraciados o con final feliz, estatuas y monumentos levantados por amor también forman parte de la fiebre del día de los enamorados y propician declaraciones, peticiones y besos apasionados en muchas partes del mundo. Acá revisamos algunas. 

El pont des arts, uno de los más bellos de París
Federico Moccia puso de moda la última revolución en vandalismo urbano y amor eterno, los candados de los enamorados. Todo empezó en el puente Milvio de Roma, para expandirse por el ponte Vechio de Florencia, el de Rialto de Venecia y el de las artes de París, entre muchos otros en todo el mundo. En muchos de ellos los candados han sido prohibidos y eliminados, aunque como el amor, tienden a perseverar.
Imagen foto_00000001


La escultura El beso, en el museo Rodin

Rodin esculpió la que quizá es la escultura más identificada con el amor, el beso. Su visión en el Museo Rodin inspira a muchos enamorados que ante ella sellan su amor con otro beso, esta vez real.

Imagen foto_00000003
La escultura de Julieta en el patio de su casa de Verona
Shakespeare situó la más famosa historia de amor en Verona, Italia. La más grande, pero también la más trágica, pues el amor no triunfa. Aún así, a los seguidores de 'Romeo y Julieta' no les importa con tal de que la literaria Julieta atienda a las suplicas y cartas que dejan cada día en las paredes del palacio que han identificado con los ficticios Capuleto. Y así lo hace, aunque con truco, ya que son sus secretarias, toda una institución en la ciudad, las que responden las misivas con consejos amorosos. Se dice que si se le acaricia un pecho a la estatua de Julieta el amor estará asegurado.

Imagen foto_00000004
El skyline de Nueva York, con el Empire State como telón de fondo
El día de San Valentín es el más esperado por las parejas neoyorquinas asiduas al romantcismo, pues es ese día cuando el Empire State Building saca toda su pompa para celebrar la boda de un reducido número de ellas, elegidas por concurso, para divisar el skyline de Nueva York mientras se dicen el "sí, quiero".
Imagen foto_00000005
El Taj Mahal visto desde el fuerte rojo
Después de 19 años juntos y tras dar a luz a su decimotercer hijo, una de las esposas del emperador, Mumtaz Mahal, fallecía dejando un gran vacío. Dice la leyenda que no pudieron vivir su amor como quisieron por la diferencia de clases. Por ello, el emperador decidió levantar un monumento en su memoria, el Taj Mahal, terminado en una cúpula en forma de cebolla que simboliza la corona que no pudo darle, y donde más tarde fue también enterrado él para que descansaran juntos eternamente. En la India, y prácticamente en todo el mundo, el Taj Mahal se ha convertido en símbolo de amor y belleza, y Agra en destino de peregrinación de miles de parejas.

Imagen foto_00000006
El lago Minnewater o de los enamorados en la ciudad de Brujas
Con los cisnes como únicos habitantes, el lago Minnewater de la bella ciudad de Brujas es conocido como el lago de los enamorados por albergar la tumba de una joven que murió de pena por no poder casarse con su enamorado, quien la enterró en el fondo del lago después de separara sus aguas, cual Moisés Bíblico. La romántica y trágica historia inspira a miles de parejas que se dejan caer por esta ciudad medieval del norte de Bélgica para jurarse amor eterno.

Imagen foto_00000002
Los restos de las murallas de Troya, en la actual Turquía
Los restos de la mítica Troya son un lugar idílico para cantar al amor, como ya hizo Homero en la Iliada. En la ciudad inexpugnable, cuyas ruinas se ubican en Turquía, se cobijaron del mundo Helena y Paris, para ser invadida más tarde por el caballo de Troya ideado por Ulises, un invento de la razón que acabó con la pareja, quizá una lección para advertir de los peligros del amor.

Imagen foto_00000008
El puente de los Suspiros en Venecia
Por el puente de los Suspiros pasaban los reos del palacio ducal a la prisión de Venecia, dicen que desde él echaban una última mirada al cielo y suspiraban por su triste futuro. Varios siglos después, los enamorados creen que un beso mientras pasan en góndola bajo el bello puente hará que su amor dure eternamente, como la condena de los presos.

Imagen foto_00000007
El monte Fuji, el volcán inactivo que domina Tokio
Existe una costumbre entre los enamorados nipones que les anima a subir por el monte Fuji hasta un templo en el que se atesora desde hace siglos la campana del amor. Dicen que la pareja debe tañirla tres veces mientras dicen el nombre de su amado para que su amor sea eterno.

Imagen foto_00000009
El ciprés del patio de la sultana, en el Generalife
Cuentan que el ciprés del patio de la sultana del Generalife, en la Alhambra, fue testigo del amor de la mujer de Boabdil, último sultán de Granada, con un caballero de la tribu de los abencerrajes. Historia que acabó con el ajusticiamiento en una sala del patio de los leones de 37 caballeros abencerrajes, de ahí el nombre actual del salón. Cuentan en Granada que quien roce la corteza del ciprés centenario vivirá un amor apasionado.

Imagen foto_00000010

SEGUIR LEYENDO