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Lunes 21 de septiembre de 2015

SUSTENTABILIDAD | Guía fácil para que prepares tus almácigos

Una guía completa para que siembres y coseches tus propias verduritas para este verano.

Si estás pensando en tener tus propias verduras para este verano, esta es el período perfecto para comenzar a preparar almácigos de lechugas, albahaca, zapallos italianos y tomatitos cherrys. ¿Cómo hacerlo? Todo lo que necesitas, a continuación. 

1. Reúne las semillas de la estación

Los tomates, cebollas, pimentones, lechugas, acelgas, brócolis, coliflores, repollos, zapallitos italianos y la albahaca crecen perfectas durante esta temporada, pero lo mejor es hacerlas germinar en almácigos (más abajo te explicamos cómo hacerlo). Si quieres sembrar directamente opta por papas, porotos, habas, arvejas y zapallo amarillos (de guarda).

2. Haz los almácigos

En una cajita de huevos o almaciguera (speedlings, en inglés), planta las semillas de las verduras que escogiste. Cuando crezcan y tengan entre 3 a 4 hojas, transplántalos a una maceta o cajón más grande. ¿Por qué es recomendable hacer almácigos? Porque te ahorras espacio y porque las plantitas quedan más protegidas entre sí. 


Cómo hacer los almácigos

→ Adquiere una almaciguera y si vas a usar una cajita de huevos, potes de yogurt o alguna creada por ti, hazle hoyitos en la parte inferior para el drenaje del agua.

→ Adquiere también un sustrato. Idealmente, éste debe ser una tierra suelta con buen drenaje, que retenga pero que no apoce el agua. Se ocupa una porción de compost y una de tierra, y muchas veces se agrega una porción de arena (1/3 de cada componente). Hay sustratos especiales como la perlita y la vermiculita, que permiten la libre expansión de tuberculos, raíces y raicillas fortaleciendo la planta y favoreciendo el intercambio gaseoso, humedad y aprovechamiento de nutrientes. .

En un balde mezcla el sustrato (tierra, compost y arena o tierra + perlita) y trata que quede lo más homogéneo posible.

Moja la mezcla y revuelve la tierra para que quede totalmente húmeda. 

Pon la mezcla en la almaciguera. 

En cada cuadradito pon una semilla y cúbrela con tierra. Eso sí, trata de que no quede tan enterrada. La profundidad para sembrar las semillas es de 2 veces el ancho de ésta, aproximadamente.

→ Cuando la almaciguera esté completa, tápala con un plástico o un vidrio para que conserve su temperatura y humedad.  .

Consejos

→ Pon la almaciguera en un lugar cálido, pero procura que éste no las queme a las plantitas recién nacidas y que no pierda la humedad.

→ Riégalas con cariño: usa un difuminador que tire el agua como lluvia y procura que la tierra siempre esté húmeda (no exceso porque o si no, se pudrirán). 

→ En un palito de helado escribe el nombre de la semilla que plantaste y la fecha. Así evitarás cualquier confusión. 


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