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Lunes 26 de octubre de 2015

SEXO | Dormir en camas separadas: ¿buena o mala idea?

Porque una de las dos ronca, da patadas o habla en sueños. Cada vez son más las parejas que optan por dormir en camas separadas.

Cada vez es más frecuente entre los matrimonios jóvenes dormir en camas separadas, así como lo hacían nuestros antepasados. Las razones para no compartir el lecho del amor, son más o menos evidentes: uno de los dos ronca, uno es más acalorado y destapa al otro, uno es bueno para pegar patadas, para hablar solo, para ver tele hasta tarde y así. De hecho, el experto británico en sueño, Neil Stanley, lo tiene hasta cuantificado, y asegura que las parejas que comparten cama tienen un 50 por ciento más de posibilidades de interrumpir su relación, que aquellas que deciden dormir en camas distintas.

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Según el experto, no es algo natural que las parejas duerman juntas, sino que se trata de una costumbre adquirida por la revolución industrial: como las familias se trasladaron a trabajar a la ciudad, debieron vivir en casas más pequeñas, obligándolas a reducir las camas, lo que obligó a las parejas a dormir juntos. Además, Stanley señala que en la Roma antigua, la cama era un lugar para sexo, no para dormir.

Estados Unidos parece ir a la vanguardia. La Asociación Nacional de Constructores prevé que para fines de este año, el 60 por ciento de las viviendas de nueva construcción tenga dos habitaciones principales. El 25 por ciento de las parejas de ese país duerme en camas separadas, según un estudio de la Fundación Nacional para el Sueño de EEUU. Mientras que en Gran Bretaña, una de cada diez parejas hace lo mismo.

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Si se supone que hace bien ¿por qué dormir juntos, entonces? Primero, porque no todos poseen una cama extra para dormir y porque acostarse en el sofá quizás sea bueno para una noche de borrachera, pero no para todos los días. Además, si se transforma en hábito puede convertirse en el primer paso de una separación aún mayor, para aquellas parejas que comparten poco y nada, y solo durante la noche. No hay que olvidar que compartir la cama es símbolo de intimidad. Es el espacio donde se comparte con la pareja, el lugar del sexo, del cariño, de las risas cuando se ve tele o del silencio cuando se lee. 

La vida está llena de matices, como dice el tango. Entonces, si la relación va mal, siempre se puede llegar a un punto intermedio: de lunes a viernes se duerme separados y los fine de semana, juntos; o a la inversa. También se pueden poner dos camas en la misma pieza, así como a la antigua. ¿Qué opinas tu?

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