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Lunes 16 de noviembre de 2015

ESTILO | 8 consejos para levantarte más radiante que el día anterior

Puede que pase desapercibida, pero el cuidado de la piel es la clave para no despertar con la cara hinchada, ajada o seca.

1.Cumple tus rutinas

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Limpiarse la cara todas las noches da una flojera espantosa, pero es mejor aceptar que hay que hacerlo noche tras noche, antes que pasar por alto este hábito. La piel se ensucia muchísimo durante el día por la contaminación, el aire que respiramos en nuestros lugares de trabajo, las luces a las que estamos expuestos y un sinfín de otros factores que van adelganzándola y siendo cada vez más sensible a los factores externos. Es por eso que tu rutina de limpieza no debe fallar, y mejor aún si le agregas la aplicación de una crema de noche, para nutrirla y repararla.

2. Usa productos específicos para la noche

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No es lo mismo una crema de día que una crema de noche. Estos últimos productos tiene componentes que durante la noche funcionan mejor, cómo los ácidos en general: el glicólico, el ascórbico, el retinoico, etc. Son un poco agresivos y es por eso que es preferible que actúen sobre nuestra piel, mientras dormimos.

3. Cuida tu alimentación

Los nutricionistas recomiendan siempre consumir fruta y verdura de la estación y es por una sencilla razón: contienen todas las vitaminas y minerales que nuestro organismo necesita para cada una de las temporadas. Es por eso que hay que procurar incluirlas en nuestra ingesta diaria y porque son el mejor aliado para cuidar nuestra piel. 


4. Duerme lo suficiente...
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La cantidad de horas de sueño que cada uno necesita, varía de una persona a otra. Hay quienes necesitan ocho horas mientras que otros con 5 horitas quedan felices y descansados. Lo que sí no varía es el efecto de la falta de sueño en la piel: si no se duerme lo suficiente, la piel no se hidrata y no se renueva a nivel celular, lo que tiene como consecuencia que se vea más apagada y manchada.

5. Prepara el ambiente para dormir 

Parece una ridiculez, pero mucha gente duerme con el televisor prendido, con mucha luz o con ruido. O lo que es peor, con el teléfono encendido y recibiendo notificaciones. En serio, no pasa nada si el celular queda en silencio durante la noche. Procura que tu pieza esté oscura, en silencio y ordenada, porque así te irás en paz a descansar.

6. Cuida la ventilación y la temperatura de la pieza

Se duerme mejor en un ambiente fresco y bien ventilado. En invierno, aunque tengas frío, es recomendable que no calientes la habitación por encima de los 18 grados. En verano, dormir con la ventana abierta o ventilar el dormitorio antes de ir a la cama con un rato de aire acondicionado permite tener un mejor sueño. Fíjate también en la humedad. 

7. Mantén limpias las almohadas

Imagen foto_00000015Suena absurdo porque se entiende que sus fundas se lavan con regularidad -esto es al menos una vez a la semana-, y que las almohadas se van a la lavadora también una o dos veces al año. Pero si no es el caso, los expertos recomiendan mantenerlas lo más aseadas posibles porque en ellas se depositan células muertas, cremas, maquillaje, sudor y pelos, y todo eso que hemos ido atrapando a lo largo del día como polen, hongos, caspa de animales y partículas de suciedad (y volvemos a la importancia de punto 1).

8. Controla el estrés

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También es como obvio, pero resulta que el sueño es lo que permite que todas las células se regeneren. Por lo tanto, si uno se acuesta estresado o anda angustiado por la vida, eso se notará en nuestra piel, queramos o no. Así es que mejor mantenerlo lejos de nuestra cama respirando profundo antes de cerrar los ojos y aceptando lo que se hizo y lo que no durante el día. 

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