Click acá para ir directamente al contenido

Lunes 18 de enero de 2016

PROBAR | Guía de flores comestibles y sus recetas

Aportan nutrientes, refrescan y son una buena opción si queremos innovar en platos y ensaladas.

Pareciera que comer flores es una tendencia nuevo o una costumbre extraña, pero no lo es tanto. Las flores siempre han estado presente en la cocina y un buen ejemplo de ello son las alcachofas, la coliflor y el brócoli, entre otras. Si quieres incluirlas en tu dieta debes seguir algunas indicaciones, como por ejemplo, no cocinar cualquiera. Pese a que no se reportan muchos casos de intoxicación por ingesta de flores, hay que cerciorarse de que las flores hayan sido cultivadas para el consumo, es decir, sin fertilizantes, pesticidas o herbicidas. Como aconseja el sitio GreenVivant, de ninguna manera debemos incorporar en nuestras preparaciones flores adquiridas en florerías, sólo las caseras o provenientes de mercados orgánicos.

¿Para qué usarlas?
Puedes recurrir a las flores para condimentar y decorar ensaldas de frutas y verduras, alimentos horneados como galletas, queques o pasteles, para ornamentar postres, y para infusiones. También son una buena opción para preparar dulces, ya que puedes hacerlas confitadas. 

¿Cómo usarlas?
Las flores comestibles deben lavarse con agua fresca y potable, retirar el exceso de agua y dejarlas secar sobre una servilleta de papel. Es preferible cortarlas de la planta y consumirlas en el día. Si son compradas, se pueden mantener en la heladera por dos o tres días, en un recipiente con agua.

¿Cuál usar?

→ Capuchinas
Estas son siempre las favoritas para las ensaladas del verano, pues aportan con su gran colorido. Son fáciles de cultivar y se pueden comer rellenas y confitadas, o usarlas como adorno. Las capuchinas tienen un ligero sabor a pimienta; incluso las vainas se utilizan como un sustituto de los granos de pimienta y las alcaparras. Ensalada de capuchina: pica un puñado de tallos y hojas de capuchinas. Corta un tomate sin piel, una palta y un pepino en rodajas muy finitas, y ponlas en el plato alternándolas o como quieras. Haz una vinagreta con aceite y el limón, pon por encima las hojas y los tallos picados anteriormente, semillas de amapola y aliña. Finalmente colocar las flores sobre la ensalada y voilá.

Imagen foto_00000001

→ Lavanda
Ideales para preparar té, galletas, decorar pasteles, helados, jaleas y mermeladas. La lavanda aporta un sabor cítrico y además, relaja. Para hacer una infusión de lavanda, solo debes lavarla, hervir agua, ponerla en un infusor y dejarla reposar por diez minutos. Endulza con mil o lo que prefieras, y listo.

→ Violetas 
Se pueden preparar confitadas y también son buenas para hacer almíbar e infusiones. Otra forma de usarlas es incluyéndolas en ensaladas, vinagretas y pastas para untar. A continuación, una receta de violetas confitadas. 
1. 
Lava cuidadosamente las violetas con sus tallos y deja secar sobre un paño de cocina.
2. Pesa las violetas y mide un peso igual de azúcar. Vierte el azúcar en una olla pequeña o mediana con unas gotas de agua. Revuelve continuamente, hasta que el azúcar tome un color dorado.
3. Cuando el azúcar está listo, añade las violetas. Cúbrelas bien con el azúcar y luego ponlas a secar sobre una superficie ligeramente engrasada. Servir al final de una comida con el café.

Imagen foto_00000002
→ Pétalos de rosa
Hay varias maneras de utilizarlos. Se pueden preparar como almíbar, para decorar postres, gelatinas, mermeladas, mantequillas saborizadas y cubos de hielo. Aquí, una receta de tartaleta de pétalos de rosa. 
1. Pon a calentar 1/2 litro de leche, sin dejar hervir.
2. Toma un puñado de pétalos de rosa clara y mételas en la licuadora con 150 gramos de azúcar refinada y un poco de leche. 
3. Cuela la mezcla y añádela a la leche ya caliente junto con 1 gota de colorante rojo vegetal, 4 cucharadas de fécula de maíz y 2 sobres de gelatina sin sabor (esto previamente disuelto). 
4. Deja calentar hasta que su consistencia se vuelva espesa y retíralo del fuego. 
5. Cuando la mezcla esté tibia vacíala en la base de la tartaleta (te recomendamos usar una previamente cocida) y mételo al refrigerador por dos horas. 

→ Hibiscos
Se trata de flores adecuadas para las ensaladas, almíbares y algunas bebidas alcohólicas. Tienen un sabor semejante a los arándanos y con toques cítricos, pero son ligeramente ácidas, así que úsalas con moderación.
Cóctel de champaña con hibiscos
Normalmente, podemos encontrar estas flores en los herbolarios o en conserva en almíbar en tiendas gourmet. La receta es muy sencilla. Solamente hay que colocar una flor, una vez rehidratada, en cada copa, abrir una botella de champaña y servirla En unos segundos, la flor comienza a teñir el líquido de un bonito color rosado. La flore puede comerse porque queda blandita y levemente dulce. 

Imagen foto_00000003
→ Caléndulas
No todas las caléndulas son comestibles, así que asegúrate de conseguir el tipo correcto.

→ Flores tóxicas

Las flores potencialmente más dañinas son: adelfa (Nerium), aconitum, arveja dulce (Lathyrus), azafrán de otoño (colchicum), azalea, dicentra, hiedra inglesa (Hedera heliz), flor del tabaco (Nicotiana), Dedalera (Digitalis), flor de la papa, glisina, iris, lantana, lirio o azucena (Convallaria majalis).

Si tuviera lugar un accidente por ingestión de alguna parte de una planta tóxica -sobre todo en el caso de niños o mascotas-, es muy importante llevar la muestra para facilitar la tarea de búsqueda del antídoto al pediatra. Dada esta situación, lo más recomendable es acercarse a un centro especializado en toxicología.

 

SEGUIR LEYENDO