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Viernes 26 de enero de 2018

Operación Huracán: las anomalías que ahora tienen a Carabineros en la mira

La Operación Huracán generó, a fines de septiembre, el arresto de ocho personas que tendrían vinculación con los ataques incendiarios en La Araucanía.

El 20 de septiembre del 2017 fueron liberadas las pruebas obtenidas por Carabineros a través de la Ley de Inteligencia por ataques incendiarios en La Araucanía y que llevaron al operativo que terminó con ocho detenidos: el vocero de la Coordinado Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, así como otros presuntos cabecillas del grupo Weichan Auka Mapu (WAM). Los otros imputados son Ernesto Llaitul, Jaime Huenchullán, Rodrigo Huenchullán, Fidel Tranamil, Martín Curiche, David Cid y Claudio Leiva.

Las principales evidencias entregadas por la policía uniformada eran conversaciones por los servicios de mensajería celular WhatsApp y Telegram, que daban cuenta de las supuestas coordinaciones entre los imputados para concretar los atentados. 

El problema se generó cuando llegó a manos de los fiscales el informe 861-2017. En el escrito del Ministerio Público, se explica que "no se plasman hallazgos sobre conversaciones telefónicas respecto del teléfono de Martín Curiche (uno de los imputados), cuestión que sí se encuentra señalada en el preinforme con fecha 24 de septiembre de 2017".

Para aclarar la situación, de pidió a la Unidad Especializada de Dinero, Delitos Económicos y Crimen Organizado (Uideco) de la Fiscalía Nacional que realizara un análisis independiente de las evidencias rescatadas de los teléfonos celulares. "Se pudo constatar la existencia de algunos archivos que no guardarían relación con las formas en que se almacenan las mensajerías al interior de los dispositivos telefónicos (...), dando cuenta de la posible instalación de esa información por parte de terceros", explicaba la respuesta con fecha 28 de diciembre.

La Fiscalía Nacional, además, llegó a otra conclusión clave: de todos los teléfonos incautados, solo dos tenían instalado WhatsApp y uno Telegram. No es todo: una conversación que habría estado en el teléfono de Curiche "tiene fecha de registro en el equipo posterior a la fecha de incautación".

"(Las diligencias pendientes) dan cuenta de la desidia y desprolijidad en el trabajo investigativo por parte de la Unidad de Inteligencia Especializada de Carabineros". Por esto, la Fiscalía de La Araucanía decidió no perseverar en la investigación, cerrarán el caso y, además, el fiscal Cristian Paredes decidió abrir una causa penal por falsificación de instrumento público y obstrucción a la investigación contra todos quienes resultan responsables. Estas diligencias apuntarán a los efectivos de Inteligencia de Carabineros que estuvieron tras la operación contra Llaitul.

"Al haberse aportado por parte de funcionarios de Carabineros información y antecedentes de cargo que presentan múltiples anomalías e irregularidades (...), condiciones que hacen dudar fundadamente de su veracidad y autenticidad, el Ministerio Público se ve impedido de continuar con la prosecución de esta indagatoria criminal" explicó la fiscalía.

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Tags: Carabineros Fiscales