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Jueves 30 de abril de 2020

Abandonar su barco o no ser repatriados: Familia chilena lleva 45 días varada en el mar por el coronavirus

Marcelo Escalante García relató la experiencia que vive junto a su esposa, hijo y dos ciudadanos guatemaltecos.

Lo que era un viaje-proyecto de vida, se ha transformado en una pesadilla para una familia chileno-española que vio truncado su proyecto por la pandemia del coronavirus y que ya acumula 45 días de confinamiento en un velero en la costa de Honduras. 

Marcelo Escalante García relató la experiencia que vive junto a su esposa, hijo y dos ciudadanos guatemaltecos que los acompañan en su proyecto, mientras espera que algún puerto le permita tocar tierra. 

Tras años establecidos en España, y ante apuros económicos, Escalante y su familia decidieron comprar un velero en Guatemala y embarcarse el 7 de marzo pasado, con destino a Magallanes.

"La idea era llegar a Chile, para hacer charters hasta las islas Santa Ana y Santa Magdalena que no es para hacerse rico pero reporta un dinero que permite sobrevivir", señala, en conversación con Emol.

Fue en Honduras donde se topó con las medidas de cierre de fronteras y fue obligado a permanecer a la deriva en el mar, contando solo con la ayuda del capitanía de puerto local, quienes los ha abastecido de alimentos y tarjetas de prepago para poder comunicarse. 

"Nos tienen aquí abandonados a la buena voluntad de la capitanía de puerto, que han sido los únicos que se han preocupado por nosotros. Hablé con el cónsul español y me dice que nos repatria, pero tenemos que dejar el barco botado y eso no lo podemos hacer, es todo el capital que tengo, el sacrificio de toda una vida", señaló. 

Tras esto, agregó que "he hablado con la cónsul chilena en Tegucigalpa y su secretaria me ha contestado que tengo que seguir los canales regulares. O sea, no somos prioridad para nadie, somos un trozo de carne a la deriva de todo el mundo, el llamado que hago es que se pongan la mano en el corazón".

"Llevamos 45 días sin poder tocar tierra, sin poder hablar nada más que con el capitán que viene. Es una situación que ya nos sobrepasó, somos cinco personas, mi señora, mi hijo de 21 años y dos chicos guatemaltecos que querían cambiar de vida y una gata, pero ha sido una pesadilla", manifestó Escalante.

Finalmente, el chileno-español apuntó que "lo único que pido es poder retornar con mi barco a algún puerto, la solución que me dan es ser repatriado y eso significa dejar el velero abandonado que es mi único capital que tengo y la situación está difícil en todas partes del mundo"

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