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Martes 25 de octubre de 2016

Síndrome Stendhal: Cuando la belleza nos sobrepasa

¿Te has sentido conmovido y completamente indefenso ante la belleza total?

Seguramente más de alguna vez te has encontrado con una obra de arte, un paisaje, una película, una comida, un partido de fútbol o ¿por qué no? con una persona que te ha dejado literalmente paralizado y sin palabras, bueno, al parecer sí tiene sensibilidad a la belleza o mejor dicho síndrome de Stendhal.  

¿Pero qué es el Síndrome de Stendhal?

Taquicardia, agotamiento, mareos, sudoración, tensión en la región gástrica, sofocación, alteración del sentido de la realidad y de la identidad, turbaciones sensoriales, delirios persecutorios, alucinaciones... ¿Has sentido alguno de estos síntomas (o todos) frente a una obra de arte? ¿Es posible sentirlo de esa manera? ¿O todo esto es más bien un invento de "posers de museo" que tratan de hacerte sentir un insensible si jamás has padecido de esto? Pues bien, este síndrome - también conocido como el estrés del viajero- se trata de una situación anímica que se produce al mirar obras de gran belleza, sobre todo en un espacio de tiempo limitado y en un mismo lugar.  

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¿Quién era Stendhal?

Estos síntomas aparecen descritos por primera vez en Naples and Florence: A Journey from Milan to Reggio, obra del novelista francés Marie-Henry Beyle (1783-1842), más conocido como Stendhal, tras su visita a Florencia en 1817. Pero el cuadro clínico que acompaña a este síndrome no fue establecido hasta 1979 por la psiquiatra italiana Graziella Magherini.

"Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme", escribió Stendhal, en su libro Roma, Nápoles y Florencia.

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Foto de Fritz Henle, Mujer limpiadora del MOMA, año 1950.

Pero por otro lado hay quienes reniegan de este cuadro. El Doctor en Psicología y Profesor emérito de la Universidad de Deusto, Enrique Pallarés Molíns, no lo tiene tan claro: "Ante todo, es necesario aclarar que no se trata de un nuevo trastorno mental, específico y definido, como lo es la depresión o la esquizofrenia. No ha sido reconocido como tal ni incluido en la extensa clasificación de trastornos mentales de la American Psychiatric Association (DSM-5 o ediciones anteriores) ni en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (CIE-10), ni en ninguna de las otras principales bases de datos".

FUENTE: Cultura Inquieta

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Tags: Belleza