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Martes 15 de noviembre de 2016

¿Adiós al plátano como lo conocemos?

El plátano dulce está siendo atacado mundialmente por un hongo incurable. La solución hoy está en manos de los genetistas...

No, no es el consumo de plátanos mundial sea tan grande como para hacer desaparecer este delicioso fruto. El problema es otro y es un hongo: Sí, un hongo con historia que en la década de los 50 casi elimina por completo la banana más popular de ese entonces, la Gros Michel. 

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Las cultivos de toda Latinoamérica de esta variedad sufrieron el azote de la llamada enfermedad de Panamá, con pérdidas de 2.3 billones de dólares. Millones de agricultores tuvieron que asumir las pérdidas y plantar otro tipo de plataneros resistentes al hongo: el Cavendish.

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Pero a más de 50 años de este problema, una nueva cepa de hongo vuelva a la carga. Se originó en 1992 en Taiwán y está acabando con los plataneros en Pakistán, Filipinas, China, Malasia e Indonesia, donde ha dejado pérdidas valoradas en 400 millones de dólares.

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El hongo resiste a cualquier fungicida y es incontrolable. Entra por las raíces, daña los vasos de más de 7 metros por donde se transporta el agua y otros nutrientes y acaba por deshidratar al platanero. Se transmite muy fácilmente a través del agua y la tierra en zapatos, ruedas o cargamentos de envío. Incluso puede encontrarse en la lluvia y en estado latente durante 30 años.

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El gran dilema es cómo controlar lo letal de esta enfermedad, ya que el cultivo de Cavendish representa el 99% total de la producción.

Y hay que tener en cuenta que los plataneros modernos son genéticamente casi iguales porque desde hace 7000 años se han ido seleccionando los mejores plátanos para el consumo humano: sin semillas para reproducirse naturalmente y con mucha pulpa, distan mucho de los plátanos primitivos.

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Esto quiere decir que las plantas de la misma variedad tienen sistemas de defensas idénticos, lo cual entraña un grave riesgo: cuando una enfermedad se empieza a propagar, lo más seguro es que acabe por terminar con todos los ejemplares.

Y a diferencia del siglo pasado, ahora no hay ningún candidato preparado para sustituir al plátano Cavendish y asegurar la demanda de esta fruta, que es el cuarto cultivo más importante del mundo, ya que se consumen de 100 billones de unidades al año. No obstante, sí existen muchísimos plátanos que pueden cultivarse: Lady Finger, Señorita, banana roja, Latundan, Lakatan, Africanas, Goldfinger, Blue Java y más.

Pero lo peor es que es el alimento base de muchos países, como Uganda, Rwanda y Burundi, donde la mayoría de habitantes consumen alrededor de 1 kg de plátanos por día.

La salvación está en manos de los genetistas, que se están adentrando en lugares remotos de la selva para encontrar el candidato ideal, salvaje y resistente, e hibridar un nuevo plátano y mejorar la diversidad entre las variedades cultivables.

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