Click acá para ir directamente al contenido

Lunes 14 de septiembre de 2015

PLATOS RAROS | Dime qué comes y te diré de dónde eres

Así como nosotros comemos piures, mariscos de intenso sabor que a simple vista parecen una simple roca cubierta de liquen, en otros países toman sangre de vaca o degustan amistosos hongos alucinógenos.

→ Comer piure
"Es blando y revienta en la boca, llenándola con un sabor salino e intensamente yodado. Es potente, sutil y, de alguna manera, sobrecogedor. Viene a ser un trasunto del coral de la concha —vieira, ostión— y el erizo. Mar, sal, dulzor... en un viaje directo al sabor más potente del mar". Así describió Ignacio Medina, cronista gastronómico del diario El País, al piure o "la roca sangrante", ese extraño marisco que abunda solo en las costas pacíficas de este lado del mundo y que fue definido como un "Horta" de Star Trek, por el chef Andrew Zimmern.


A simple viste parece una roca extraterrestre cubierta de musgo, pero se trata de un invertebrado que está muy vivo en su interior. Si se corta longitudinalmente, queda al descubierto su intenso color naranjo y unas especies de lenguas que contienen dos tubos café en su parte superior. Su sabor tan intenso que es como darle un mordisco al suelo marino. Acá, una receta para disfrutarlo.

1. En un bol con agua hirviendo colocar 500 g de piures muy bien lavados, dejar blanquear 10 minutos, luego colar y reservar.

2. En un sartén calentar 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio, agregar los piures reservados, 2 dientes de ajo picados, 2 cucharaditas de pasta de ají cacho de cabra y 2 cucharadas de perejil picado fino. Sazonar con sal y cocinar hasta que los piures estén dorados.

3. Luego verter 1 taza (240 ml) de vino blanco y cocinar a fuego alto hasta evaporar el alcohol. Servir de inmediato (para 4 personas).

→ Beber sangre de vaca
Mientras que en India es un animal sagrado, algunas tribus de Kenia beben sangre de vaca como parte de un ritual ancestral que se hacía para cruzar grandes extensiones en el desierto, principalmente cuando escaseaba la comida y el agua.

→ Comer peces mortales y pulpos vivos

En Japón, los chefs pasan años estudiando cómo preparar un plato de pez globo, que contiene toxinas letales para los seres humanos. La idea es aprender a dejar el porcentaje exacto de veneno para que la preparación produzca una sensación extraña en la boca, sin que el comensal se muera. También lo hacen con una especie de pulpo, el que además, se sirve vivito y colenado. Solo para valientes.

→ ¡Oh! ¿Eructaste? ¡Muchas gracias!

Los gases. Esos infames aires que nos hacen regurgitar en los momentos más inadecuados, resulta que son sinónimo de agradecimiento en Egipto. De hecho, si a un comensal se le escapa un "flato" delante de un chef, éste se sentirá infinitamente elogiado.

→ Otra onda con hongos alucinógenos

Combinar hongos y orina para beber durante un ritual religioso es una de las extrañas costumbres del pueblo Koryak, de Serbia. Según ellos, esto les permite hablar con sus antepasados y meditar por horas. La orina se añade para evitar los efectos tóxicos de los hongos venenosos.

→ Hacer ruido al comer

Japón es perfecto para quienes aman sorbetear la sopa, los tallarines o cualquier cosa que se les ponga por delante. En esta cultura se cree que la práctica mejora el sabor del plato y permite disfrutar más de la comida.

SEGUIR LEYENDO