Click acá para ir directamente al contenido

Viernes 20 de noviembre de 2015

FELIZ CUMPLEAÑOS | Björk y su cambio de folio

Repasamos la vida de esta talentosísima artista islandesa que ha hecho equipo con Michel Gondry, Alexander McQueen y Lars Von Trier. Y que es mucho más que una cantante que ha vendido 20 millones de álbumes.

A los 11 grabó un disco infantil. A los 20 tuvo su primer hijo, Sidri. Tres años después obtuvo su primer éxito internacional Birthday, de The Sugarcubes, el grupo islandés que rompió el aislamiento de la isla. A los 28 inició su carrera en solitario con Debut, disco con el que logró colocar dos canciones en los ránkings mundiales. En 1995 publicó la continuación, Post, cuyo cuarto single, Hyperballad, es aún su canción más popular.

Imagen foto_00000007
A los 30 años se cristaliza el mito de Björk: es única combinando lo experimental y lo pop. Es capaz de hacer lo extravagante, bello y lo complicado, accesible. Björk parece descubrirlo todo antes que nadie. Entenderlo perfectamente, traducirlo mejor que nadie a un estilo que es personal y universal, experimental y, como por si fuera poco, comercial.

Imagen foto_00000014
Björk ha hecho equipo con Michel Gondry o Alexander McQueen. Rodó con Lars Von Trier el film "Bailar en la oscuridad", con el que ganó la Palma de Oro y el premio a la mejor actriz en Cannes. Musicalmente, ha buscado colaboradores brillantes en el momento preciso. Por ejemplo: Goldie, Howie B, Tricky, Herbert o Matmos. En Vulnicura, su último disco, la acompañan The Haxan Cloak y Arca, dos músicos electrónicos tan jóvenes como respetados.

Imagen foto_00000013
"Soy culpable de una cosa: tras ser la única mujer en bandas durante 10 años, descubrí por la vía dura que para conseguir que mis ideas se realizaran iba a tener que fingir que eran de ellos, de los hombres. Me volví muy buena en eso", declaró alguna vez. Hasta que se aburrió por fortuna para todos nosotros. 

Imagen foto_00000012
En Vulnicura, Björk retomó el estilo que la convirtió en ícono de la modernidad en los noventa: canciones sobre sentimientos, marcadas por la ruptura con el que fue su pareja durante 15 años, el artista estadounidense Matthew Barney. En su página web oficial Björk definió el disco como "un álbum sobre un corazón completamente roto". Sobre la separación de Barney en 2013, declaró para la revista Pitchfork: "Fue la cosa más dolorosa que jamás he experimentado". Trece años de convivencia con el artista que llevaron a una mujer de la tierra del hielo a vivir en Nueva York y que dio como fruto a su hija Isadora, de 12 años. El desamor dio paso a la lucha por renacer y la cantante de ojos rasgados inició un proceso de sanación: virtió todo ese dolor en las canciones.

Imagen foto_00000011
Ese proceso la llevó a producir un álbum con los sonidos de cuerdas y ritmos electrónicos de sus primeros discos, y a acompañar su lanzamiento con una exposición en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York. Una retrospectiva de los 22 años transcurridos entre el lanzamiento de su primer álbum, Debut (1993), y su último trabajo. La exhibición fue diseñada por la propia Björk, quien escribió el guion y prometió una experiencia arrolladora para el público. 

Imagen foto_00000010
Su singularidad comienza por el exotismo de nacer en Islandia, y que continúa con su personalidad indómita. Un carácter marcado por el activismo político heredado de sus padres, ambos líderes sindicales de Reikiavik. Se divorciaron siendo ella una guagua y se crió con su madre en una comuna. 

Imagen foto_00000001
La moda ha sido uno de sus constantes compañeros de viaje. En este aspecto Björk tampoco ha seguido la norma y apostó desde el principio por atuendos extremos acordes a su personalidad. Del kimono de Alexander McQueen para la portada de Homogenic (1997) al inolvidable vestido de cisne para los Oscar de 2001. Diseñado por la macedonia Marjan Pejoski, fue objeto de todo tipo de comentarios, la mayoría jocosos. El año pasado Valentino lo redefinió en la semana de la moda de París. Una revancha para la islandesa, que acudió a aquella alfombra roja para algo más que para dejar la anécdota estrafalaria de la gala. Iba a interpretar I've seen it all, el tema principal de Dancer in the Dark, nominado a mejor canción. Con la cinta de Lars Von Trier ya había ganado la Palma de Oro en Cannes por su papel protagonista. El papel de la ciega Selma fue su debut como actriz. Y es que pese a los altibajos en cuanto a ventas o las burlas en la prensa rosa, la crítica especializada ha sido siempre su aliado fiel.

Imagen foto_00000006Imagen foto_00000005Imagen foto_00000004
En la portada del disco Vulnicura, la cantante aparece con un diseño de Maiko Takeda, con una abertura vertical en el centro del pecho, como si se tratase de una cirugía a corazón abierto, tal como dice la canción Quicksand. En él aborda otro de sus momentos más difíciles, el infarto que casi acaba con la vida de su madre hace cuatro años. "Cuando estoy rota estoy completa, y cuando estoy plena estoy rota", reflexiona en el cierre del álbum, recibido por los críticos como uno de los mejores de su carrera.

Imagen foto_00000002

SEGUIR LEYENDO