Click acá para ir directamente al contenido

Lunes 19 de mayo de 2014

Tabaquismo y dientes

Imagen foto_00000001

Desde ayer, hay que tener más de 21 años para poder comprar cigarrillos en Nueva York. Una política demasiado restrictiva? No si se tienen en cuenta los riesgos asociados al consumo de tabaco. A las campañas gráficas que muestran el deterioro de órganos y salud de quienes padecen tabaquismo, hay otras consecuencias aún más visibles que podrían ejercer efecto directo sobre nuestra conciencia...

Por ejemplo, el tabaco es el peor enemigo de los dientes y particularmente de las encías, siendo sus efectos nocivos a este nivel muy llamativos.

Gingivitis o la periodontitis, acarrean problemas muy desagradables y visibles. El tabaco provoca un olor propio sumado al producido por otras sustancias que se añaden a los cigarrillos, como el alquitrán y múltiples aditivos. El cambio en el color de la dentición, generalmente a un tono amarillento, es el signo más evidente y antiestético ocasionado por la acción del tabaco. El fumador desarrolla una limitación creciente en sus capacidades olfativas y de percepción de los sabores, especialmente para los salados, por lo que incluso puede aumentar la tensión arterial al abusar de forma inconsciente de la sal.

La disminución de las defensas y del riego sanguíneo en las encías de los fumadores no solo facilita el riesgo de infecciones, sino que también reduce significativamente la capacidad de reparación de estos tejidos retrasando de forma notable la cicatrización de las heridas, tanto traumáticas como quirúrgicas.

SEGUIR LEYENDO
Tags: Tabaco