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Martes 13 de mayo de 2014

Alarma por deshielo

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Hemos llegado al punto en el que nada puede evitar que el hielo se desprenda y se derrita en el mar causando un alza en su nivel que será mucho mayor a lo previsto.

Ha llegado el momento en el que nada de lo que hagamos, por poco o mucho que sea servirá para detener el colapso del hielo de la Antártida poniente. En unos 1.000 años, el nivel del agua subirá hasta 4 metros si se derrite por completo y no hay nada que podamos hacer.

La NASA, al igual que la Universidad de Washington se han dedicado a estudiar esta capa de hielo en diferentes periodos de tiempo con objetivos distintos pero llegando casi a las mismas conclusiones: una vez que la capa de hielo ha empezado a adelgazarse y derretirse, no hay nada que pueda revertir el efecto.

Aunque en este momento se tomaran medidas drásticas contra la emisión de gases de efecto invernadero, el aumento del nivel del mar no podría evitarse y se prevé que sea mucho mayor del que se tenía contemplado. Aún la reciente acumulación de hielo en la Antártida es un fenómeno temporal.

El estudio presentado por la NASA analizó 6 el desprendimiento de 6 glaciares en la Antártida occidental. El Pine Island, uno de estos glaciares, se separó de su centro 31 kilómetros de 1992 a 2011, los seis glaciares juntos tienen la capacidad de hacer subir el nivel del mar 1,2 metros en todo el mundo.

Por otro lado, la Universidad de Washington ha estudiado muy de cerca el glaciar Thwaites, en el mar de Amundsen, por años ha sido el más vulnerable e inestable de la Antártida. Podría perderse en cuestión de siglos por su rápido movimiento y con él sólo, el nivel del mar aumentaría de 3 a 4 metros.

Las causas de la pérdida de hielo son muy complejas y no es una tendencia aislada, en verdad se ha iniciado un colapso de la capa de hielo completa y aunque los efectos más severos se verán en un milenio, se irán reflejando gradualmente en nuestra vida diaria.

En unos 200 o 500 años, las consecuencias serán más visibles. Tanto en el Ártico como en la Antártida, el calentamiento gradual del agua ha producido una reacción en cadena que difícilmente podría pararse aún cuando de aquí en adelante la temperatura del agua no subiera.

Curiosamente, la única solución dada por los científicos es que alguna montaña o barrera natural impidiera el desplazamiento de los glaciares, por supuesto, esto es sólo un sueño, pues no la hay.

Aunque no podamos frenar el colapso del hielo en la Antártida, nuestro compromiso es con el Planeta y no debemos bajar la guardia ante la posibilidad de llevar una vida de armonía y cada vez más verde. Debemos estar preparados para lo que viene y apoyarnos en la sabiduría de la naturaleza. (Fuente: Veoverde.cl)

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